Aptitup Turistica Ibagué Colombia
Introducción
Un
mapa de aptitud turística sirve para responder una pregunta sencilla: ¿en qué
partes del territorio es más conveniente impulsar el turismo sin aumentar
riesgos ambientales ni afectar los servicios ecosistémicos? En Ibagué, donde el
paisaje cambia rápido entre zona urbana, piedemonte y alta montaña, esta
decisión no se puede tomar “a ojo”. Se necesita comparar variables físicas y
ambientales de forma ordenada, asignarles un peso (importancia) y combinar los
resultados en un análisis multicriterio dentro de un SIG (por ejemplo QGIS).
Para
construir esta propuesta se retoman dos enfoques compatibles. Primero, el
trabajo de Lovera et al. (2019) plantea criterios para evaluar la aptitud del
paisaje para turismo de naturaleza, incluyendo restricciones y factores con
pesos. Segundo, el documento de SEMADET y Gobierno de Jalisco (2021) explica
cómo se definen atributos ambientales y cómo se construyen mapas de aptitud
sectorial mediante valoración participativa y jerarquización de variables.
Marco de referencia: qué es un “atributo”
y qué significa “aptitud”
SEMADET
y Gobierno de Jalisco (2021) definen el atributo ambiental como el elemento del
territorio que un sector necesita para desarrollarse; puede ser una variable
cualitativa o cuantitativa que influye en las actividades humanas y en otros
organismos. También señalan que, para convertir atributos en mapas, se suele
hacer un proceso técnico-participativo: se eligen atributos, se valoran y se
sistematizan para obtener jerarquías y mapas multicriterio.
En el mismo sentido, Lovera et al. (2019) proponen que la aptitud para turismo de naturaleza se construye con: (a) restricciones, que funcionan como filtros (zonas donde no conviene el turismo, o fuera del área de estudio) y (b) factores, que aportan un grado de inclinacion de “más” o “menos” aptitud (por ejemplo, cercanía a agua, pendiente o elevación).
Atributos ambientales propuestos para Ibagué
A
continuación se proponen atributos clave para un mapa de aptitud turística de
naturaleza en Ibagué. La selección replica la lógica de los criterios de Lovera
et al. (2019) accesibilidad, agua, topografía, clima, coberturas naturales y
presencia de áreas protegidas y se complementa con variables usadas en la
aptitud sectorial de SEMADET y Gobierno de Jalisco (2021), como erosión e
inundación, útiles para reducir riesgos y orientar un turismo de bajo impacto.
1) Restricciones (capas “excluyentes”)
•
Cobertura/uso del suelo no compatible: zonas urbanas densas, agricultura
intensiva o áreas transformadas donde el turismo de naturaleza tendría baja
calidad paisajística o mayor conflicto de uso. Lovera et al. (2019) lo usa
explícitamente como restricción.
• Fuera del área de análisis: recorte por límites del municipio o por un
polígono de trabajo (por ejemplo, Cuenca o cañon del río Combeima).
2) Factores (capas que se ponderan)
•
Accesibilidad (vías y caminos): Cercanía a carreteras/brechas y presencia de
caminos para acceso controlado.
•
Pendiente: Evita laderas muy inclinadas por seguridad, costos y erosión;
favorece laderas suaves o valles.
•
Elevación: En turismo de naturaleza influye en el confort y la experiencia
paisajística; rangos intermedios suelen ser más aptos. (por ejemplo la ruta del
Nevado del tolima)
•
Cercanía a ríos y cuerpos de agua: El agua mejora la experiencia
(paisaje/sonido), pero exige manejo para no degradarla.
•
Cobertura vegetal/naturalidad: Bosques y coberturas naturales suelen sostener
paisaje, biodiversidad y actividades de bajo impacto.
•
Áreas de conservación / áreas protegidas: Aportan atractivo y biodiversidad,
pero requieren reglas claras y capacidad de carga.
•
Temperatura (confort climático): Rangos templados facilitan permanencia y
actividades al aire libre.
•
Erosión: Se privilegian zonas con menor erosión para evitar degradación,
deslizamientos y pérdida de suelo.
•
Inundación: Se reduce aptitud en áreas inundables por seguridad y por costos de
mitigación.
•
Proximidad a atractivos/sitios de interés: Acerca la oferta a puntos ya
reconocidos (senderos, miradores, termales, cultura).
Ponderación propuesta.
|
Atributo |
Peso (0–1) |
Cómo se clasifica (ejemplo) |
Qué significa “5” |
|
Áreas protegidas / conservación |
0.15 |
Dentro/adyacente a ANP o áreas de alta biodiversidad |
Alto valor natural con manejo |
|
Cercanía a ríos y cuerpos de agua |
0.14 |
Buffers a ríos/quebradas y cuerpos de agua |
Cerca sin invadir rondas |
|
Cobertura vegetal/naturalidad |
0.12 |
Bosques/selvas/matorral vs. pastizal/agricultura/urbano |
Cobertura natural |
|
Proximidad a atractivos |
0.11 |
Distancia a puntos turísticos/ senderos/ miradores |
Muy cercano |
|
Temperatura (confort) |
0.10 |
Rangos climáticos por piso térmico |
Clima templado cómodo |
|
Elevación |
0.09 |
Rangos altitudinales |
Altitud intermedia escénica |
|
Accesibilidad (vías/caminos) |
0.09 |
Distancia a vías/caminos |
Acceso cercano y controlable |
|
Pendiente |
0.08 |
Clases de pendiente |
Pendiente baja a media |
|
Erosión |
0.07 |
Baja / media / alta |
Baja erosión |
|
Inundación |
0.05 |
Inundable / no inundable |
No inundable |
Nota
operativa: las clases (1–5) deben definirse con base en cartografía disponible
(IDEAM, IGAC, DANE, Parques Nacionales, Autoridad Ambiental regional, etc.) y,
de ser posible, validación de campo. En zonas sensibles, la aptitud alta no
significa “más visitantes”, sino “mejor oportunidad para turismo de bajo
impacto con reglas y capacidad de carga”.
Justificación de la ponderación
La
ponderación prioriza variables que suelen explicar la experiencia del turismo
de naturaleza y, al mismo tiempo, ayudan a evitar impactos. En Lovera et al.
(2019), las áreas naturales protegidas (ANP) y la cercanía a ríos aparecen con
pesos altos, al igual que la proximidad a lugares turísticos y la temperatura,
lo que respalda dar mayor importancia a conservación/agua y a la experiencia
(atractivos y confort).
En
el documento de SEMADET y Gobierno de Jalisco (2021), los atributos ambientales
se usan para construir aptitudes sectoriales a partir de una “batería” inicial
(cobertura, cercanía a cuerpos de agua, pendientes, erosión, inundación, etc.)
que luego se jerarquiza para obtener mapas multicriterio. Esto justifica
incorporar erosión e inundación como variables explícitas: no siempre “se ven”
en una foto bonita, pero sí cambian por completo el riesgo y el costo de un
proyecto turístico.
En Ibagué, además, por su ubicacion en medio de las 2 cordilleras principals de Colombia, el gradiente o pendiente de montaña–valle hace que elevación, pendiente y agua sean determinantes. Un mirador espectacular en una ladera inestable no es “alta aptitud”; es una invitación a una noticia que nadie quiere leer. Por eso la propuesta mantiene un equilibrio: atractivo y confort (agua, paisaje, temperatura, atractivos) con gestión del riesgo (pendiente, erosión, inundación) y viabilidad (accesibilidad).
Conclusión final: aplicación de la aptitud turística en Ibagué
El análisis de
atributos ambientales y su ponderación para la elaboración de un mapa de
aptitud turística demuestra que el turismo, especialmente el turismo de
naturaleza, no puede planificarse únicamente desde la promoción del destino o
la percepción estética del paisaje. Tal como lo evidencian Lovera et al. (2019)
y el enfoque de aptitud sectorial de SEMADET y Gobierno de Jalisco (2021), la
verdadera sostenibilidad turística se construye cuando el territorio es leído
desde sus capacidades y límites ambientales.
En el caso de
Ibagué, el ejercicio permite identificar con claridad que las zonas con mayor
aptitud turística no son necesariamente aquellas más accesibles o más cercanas
al área urbana, sino aquellas donde existe una combinación equilibrada entre
valor ambiental, confort para el visitante y bajo nivel de riesgo. El corredor
del Cañón del Combeima es un ejemplo representativo: presenta alta cobertura
vegetal, presencia permanente de cuerpos de agua, paisajes de alto valor
escénico y cercanía a áreas de conservación. Estas condiciones le otorgan una
aptitud turística media-alta para actividades de naturaleza como senderismo,
avistamiento de aves y turismo rural comunitario.
Sin embargo, el
mismo análisis evidencia que esta aptitud está condicionada por factores
críticos como la pendiente, la erosión y la amenaza por crecientes súbitas.
Desde la lógica de la aptitud sectorial, esto significa que el turismo es
viable únicamente bajo esquemas de bajo impacto, con control del número de
visitantes, infraestructura liviana y una gestión clara del riesgo. En otras
palabras, el mapa de aptitud no “invita” a urbanizar el paisaje, sino que
orienta dónde y cómo es posible aprovecharlo sin comprometer su estabilidad
ambiental.
El principal valor
de este ejercicio aplicado a Ibagué radica en que transforma decisiones
tradicionalmente subjetivas como la ubicación de miradores, senderos o
proyectos turísticosen decisiones técnicas, transparentes y justificables.
Además, permite anticipar conflictos territoriales, evitar inversiones en zonas
ambientalmente frágiles y fortalecer un modelo de turismo alineado con la
conservación del agua, la biodiversidad y la seguridad de las personas.
En síntesis, la
aptitud turística no es un instrumento para maximizar el uso del territorio,
sino para ordenar inteligentemente su aprovechamiento. En una ciudad intermedia
como Ibagué, donde el potencial natural es alto pero los riesgos también lo
son, este enfoque se convierte en una herramienta clave para que el turismo
deje de ser una apuesta improvisada y se consolide como una estrategia real de
desarrollo territorial sostenible.
Referencias (APA 7)
Lovera,
V., Torres, P., Roldán, I., & Sánchez, J. (2019). Aptitud del paisaje para
turismo de naturaleza y cambios de uso de suelo y vegetación. Sociedades
Rurales, Producción y Medio Ambiente, 19(38).
Secretaría
de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET) & Gobierno del Estado
de Jalisco. (2021). Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial Regional y
Plan Regional de Integración Urbana: Región Paisaje Agavero (Atributos
ambientales y Aptitud sectorial, pp. 83–87).
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